Pilares, fuentes, pozos, molinos, lavaderos y norias

En el pueblo hay todavía dos pilares, sólo se utiliza uno por aquellos vecinos que tienen sus animales cerca.

Antiguamente, cuando venían los agricultores del campo les daban agua a los animales, por eso están situados a la entrada del pueblo, como en «El Pilar Viejo «.

Desde el año 1.970 los vecinos del lugar pueden disfrutar de agua corriente en su casa, esta llega del pantano de Sierra Boyera, próximo a Bélmez. Pero antes había fuentes en las afueras del pueblo a las que se dirigían, generalmente, las mujeres con cántaros en la cabeza y en la cadera para el abastecimiento doméstico. En el año 1954, las denominadas de » Las Cadenas » y » La Bomba » se cubrieron y se les pusieron grifos. En los años 1970 pasó lo mismo con » La Fuente Nueva «. Otras quedaron como estaban, como la de » la Cañá » y, otros con menos agua, corrieron peor suerte, se cegaron en la década devastadora de los 70, como la » del Corcho » y la » de la Viña «.

Pozos y lavaderos : Era normal en la década de los 60 que las amas de casa se dirigieran los lunes cargadas con ropa sucia para hacer la colada en lavaderos públicos, el situado en el » Pozo Nuevo «, en » Santa Ana » o naturales como » Las Pedreras «, charcas formadas tras la extracción de piedra que recogían el agua de lluvia.

 Era normal que junto a cada lavadero hubiera un pozo, como es lógico.

 

A lo largo de los ríos Guadamatilla y Guadarramilla podemos ver varios molinos que movían sus ruedas con el agua del río para moler cereales. Hay que señalar los hornos que utilizaban los molineros para hacer el pan. Por su construcción es la parte que suele estar mejor conservada.

 

En el pueblo hay muchas huertas donde todavía quedan restos de las norias que se utilizaban para sacar agua con un animal de tiro.